miércoles. 11.12.2019

DÍA DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO

Una víctima, sobre la nueva Ley regional: “Nos niegan el pan”

Salvador Vicente recibe una condecoración del alcalde
Salvador Vicente recibe una condecoración del alcalde

Se considera agraviado por la falta de pensión de la condecoración recogida en el recién aprobado proyecto de Ley de Reconocimiento y Atención a las Víctimas de Castilla y León y los beneficios que reciben los terroristas en el mismo sentido. Cree que los límites para ser reconocido como víctima están muy acotados y que todos los que sufrieron la violencia de E.T.A. deberían serlo. “Los servicios donde morían los compañeros los habías hecho el día antes o lo hacías el día después”

Una víctima, sobre la nueva Ley regional: “Nos niegan el pan”

Salvador Vicente es otra víctima del terrorismo al que el proyecto de Ley aprobado por la Junta le ofendió, según comenta. La diferencia está en la comparación, ya no con otras leyes autonómicas similares o incluso la estatal, sino con sus “verdugos”. “Los mantenemos en la cárcel con nuestros impuestos y cuando salen les damos un dinero para que no pasen fatigas. Tienen más ventaja que las víctimas. Están mejor tratados”.

Se refiere al apartado cinco del artículo veinte del proyecto de la Junta, que recoge que las condecoraciones no tendrán contenido económico. “Es negarnos el pan. Yo lo único que he recibido por ser víctima del terrorismo es un diploma por correo postal. Espero que recapaciten y quiten el no”, aseguraba.

Y es que esta Ley, según comenta, a las víctimas actuales no les aporta gran cosa. De hecho, asegura que llega tarde en muchos casos. El suyo, por ejemplo, ocurrió a finales de la década de los 70 en el País Vasco, dentro de los llamados años de plomo de la banda terrorista E.T.A. que, en tres años, no hubo mes que no asesinara a alguien. Todos menos en abril de 1978, fecha en la que él junto a otros compañeros, tuvieron que repeler un ataque terrorista a disparos. No le quedaron secuelas físicas pero las psicológicas aún perduran. 

¿Txakurra o untxi?

“Faltan por reconocer más víctimas. Yo estuve en el País Vasco de 1976 a 1981 y todos son víctimas. Todos hacíamos los mismos servicios. A uno le tocaba y a otros no pero todo se vivía con la misma tensión. Considero a todos mis compañeros víctimas del terrorismo. A todos los que íbamos a los funerales, los que llorábamos por las pérdidas, los que cambiábamos los hábitos por miedo”, comenta.

Esta es otra lucha, la de los límites para ser víctima. “Los han hecho muy pequeños. Todos vivimos las mismas situaciones. Estábamos en un coto donde los hijos de los burgueses salían a cazar. Nos llamaban ‘txakurras’ (perros) pero yo me considero un ‘untxi’ (conejo)”, dice, en referencia a las situaciones vividas en aquel tiempo.

De hecho, recuerda, en algunos de los servicios que tuvo junto a otros compañeros, tuvieron que aguantar cosas insospechadas. “El cuartel en el que estábamos fue tiroteado, le quisieron poner explosivos pero se consiguió detener al comando. ¿Te tiene que estallar una bomba en las manos para ser víctima?”, se queja. Además, en otra ocasión, recibieron una emboscada en una manifestación en Rentería. “Cuando nos quisimos dar cuenta estábamos rodeados. Tuvimos que montar en el coche y salir mientras se apartaba la gente porque si no nos comen”, recuerda. En Tolosa, otro día, recibieron varios cócteles molotov. Son solo algunos casos que formaban parte de lo cotidiano. “Los servicios donde morían los compañeros los habías hecho el día antes o lo hacías el día después”, reitera.

Y mientras agentes de la Guardia Civil o de la Policía caían nadie sabía qué hacer. “El Gobierno se preguntaba que qué hacía y nadie hacía nada”, critica. “Solo nos decían que guardáramos la calma pero eso es muy difícil en esa situación. Ahora sí se puede guardar aunque recordando a las personas perdidas, que los quitaron del medio, que no se pueden recuperar nunca”.

La Ley

Además de la polémica económica, la Ley refleja “el derecho a recibir tratamientos médicos, prótesis, intervenciones quirúrgicas y prestaciones ortopédicas siempre que se acredite su necesidad actual y su vinculación con el atentado terrorista y no hayan sido cubiertos por un sistema público o privado de aseguramiento o por un régimen de resarcimientos o ayudas a las víctimas de actos terroristas”. Por otro lado, también recibirán tratamiento psicológico gratuito de manera inmediata después del ataque o cuando aparezcan las secuelas.

Se procederá también a reducir la renta necesaria para las ayudas al alumnado para la adquisición de libros de texto y dispositivos electrónicos, mientras que tendrán de manera gratuita el servicio de comedor escolar. Tendrán exenciones, asimismo, en el programa ‘Madrugadores’ y ‘Tardes en el Cole’ así como en los servicios académicos en estudios universitarios y en las tasas por expedición de títulos no universitarios.

El reconocimiento y la memoria de las víctimas es un punto esencial en el texto aprobado, con el que se pretende que no se sientan olvidadas, así como participar en un relato veraz de lo que ha sido y es el terrorismo. Por ello, se regula la creación de dos medallas: a las víctimas del terrorismo de Castilla y León y a la defensa y atención a las víctimas del terrorismo de la Comunidad. También se establecen actuaciones para ese reconocimiento, como impedir cualquier acto, manifestación o símbolo vejatorio o de humillación para las víctimas o de exaltación u homenaje a terroristas. Se fijan, a su vez, como días de recuerdo a las víctimas el 11 de marzo, día europeo de las víctimas, y el 27 de junio, como día de recuerdo a las víctimas.

Para contribuir a la memoria de las víctimas, en este proyecto de ley también se regula la educación para la paz, indicando la norma que se incluirá en el currículo educativo de la enseñanza secundaria la historia, evolución y consecuencias de las distintas formas de terrorismo en España. Esta previsión no supone la creación directa de una asignatura con ese contenido, sino que estos aspectos se incluirán en la forma en la que, en su caso, se establezca en los Reales Decretos estatales, sin perjuicio de que puedan elaborarse unidades didácticas para ponerlas a disposición de los centros educativos que quieran abordar esta cuestión. El documento señala, a su vez, que se apoyará al movimiento asociativo y fundacional dedicado a la atención de las víctimas.

Una víctima, sobre la nueva Ley regional: “Nos niegan el pan”
Comentarios